domingo, 8 de diciembre de 2013

Crónica de la K21 en Anaga


Los patos
¿Por qué los patos vuelan en V? El primero que levanta vuelo abre camino al segundo, que despeja el aire al tercero, y la energía del tercero alza al cuarto, que ayuda al quinto, y el impulso del quinto empuja al sexto, y así, prestándose fuerza en el vuelo compartido, van los muchos patos subiendo y navegando, juntos, en el alto cielo.
Cuando se cansa el pato que hace punta, baja a la cola de la bandada y deja su lugar a otro pato. Todos se van turnando, atrás y adelante, y ninguno se cree superpato por volar adelante, ni subpato por marchar atrás.
Y cuando algún pato, exhausto, se queda en el camino, dos patos se salen del grupo y lo acompañan y esperan, hasta que se recupera o cae.
Juan Díaz Bordenave no es patólogo, pero en su larga vida ha visto mucho vuelo. El sigue creyendo, contra toda evidencia, que los patos unidos jamás serán vencidos.
Eduardo Galeano


La K21 de Anaga no comienza cuando el speaker pone la última canción, empieza la cuenta atrás y el cronómetro se pone a cero para empezar a contar. No. Empieza mucho antes. Empieza  con una pregunta a algún amigo o compañero de equipo  “¿qué, nos animamos para Anaga?”  aunque el inicio oficial es cuanto pones los números de la tarjeta en el servidor de internet y le das a click. Ahí comienza.  Ahí tu amigo o compañero de equipo (en mi caso coincide) que se animó se convierte en tu cómplice, en tu resuelve dudas, en tu apoyo, etc. Gracias Aarón. 

Lo duro no es la subida el día de la carrera (que también) al mirador de Cruz del Carmen o Zapata, lo duro es cuando te suena el despertador un sábado a las 07.30 y  ya tienes al compañero de batalla, amigo, espejo, etc., en la puerta de tu casa para ir a hacer la ruta de Matazno o llegar hasta la playa de Los Patos. Lo duro no es bajar desniveles tan altos en la carrera, lo duro es decir que no a planes con los amigos, familias, etc., porque te tienes que levantar al día siguiente para hacer un largo, etc. Lo duro no es tanto la bajada con el barro, es más dura la tarde que de noche y después de un dia duro de trabajo sales solo a correr pues el resto no puede a esa hora. Lo duro no son los últimos kilómetros en que vas muerto, son más duros quizás los que haces en coche para ir a buscar el dorsal, para ir a correr en altura, para ir a comprar no sé qué prenda que te ayude con el frio, etc. Es decir, que en el día de la prueba, ya casi que lo que toca es disfrutar. Pero no es todo tan sencillo. Veamos.

El domingo comienza muy temprano, sonando el despertador a las 06.45. Yogur natural + cereales + fruta + sándwich (bastante copioso pero quedan 2 horas y media para la prueba) y rumbo a La Laguna. El tiempo está bueno. Entregamos las maletas y aparecen las ganas de ir al baño (que te entren en tu casa es materialmente imposible). Se soluciona. 

Comienza la carrera y no hace tanto frio. Eso sí. Nos dicen que el terreno está muy mal por las últimas lluvias. Nuestra insensatez (es para hacérnoslo mirar) hace que vayamos sin conocer el recorrido y nos encontramos nada más salir con una subida enorme. Sobrevivimos con tiempo para alguna risa por los resbalones y para algún asombro con el paisaje. Bajada peligrosa y llegamos al asfalto. Nueva subida enorme (gente la hacía en zigzag) y rumbo a Zapata que está el primer avituallamiento (7,1 km). Algo de isotónica, recargamos agua y seguimos. 

Tocan 7 kilómetros relativamente llanos. Lo más bonito de la carrera. Qué gozada de paisajes y de aire. Llegamos al segundo avituallamiento en Cruz del Carmen (14.4 km.) y algo de frutos secos y ya para abajo. O eso pensaba. Después de una bajada enorme (iluso de mi pensaba que sería así hasta el final) nos llega un repecho gigante en los últimos kilómetros. Las piernas ya van justas y se hace duro. Te viene a la mente el “qué necesidad tengo yo de esto” o “quién me mandó a mí a meterme aquí” pero tiras “pa adelante” y como ayuda tener al amigo y compañero al lado.  
 
Lo peor pasó. Solo dos kilómetros de bajada y a la meta. La cara se te ilumina cuando ves a gente del barrió que madrugó, que nos vió salir, que se tragó 2 horas y 40 minutos con el frio de La Laguna para vernos llegar y eso no tiene precio. Le dedicamos la mejor de las sonrisas y sirvan estas líneas como mayor agradecimiento. 

Decía Punset que la felicidad consiste en la ausencia de miedos. Se equivocaba. La felicidad consiste en llegar a metaLa felicidad debe ser lo más parecido a eso. 
de manos con el tipo con el que te has partido el culo (quizá exagero un poco. Tampoco se entrenó tanto jeje) durante las últimas semanas.La felicidad debe ser lo más parecido a eso.

viernes, 19 de julio de 2013

Séneca, la política, los servicios sociales y las clases populares.

Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos, Eduardo Galeano

Hace unos meses, en un artículo de opinión hablaba de las dificultades de acceso que tienen las clases populares (estratos bajos o medios bajos) a cargos de responsabilidad política tanto a nivel municipal, insular, autonómico, estatal o europeo. Dichas dificultades se reproducen en el acceso a los órganos de dirección en los partidos políticos. A pesar de que representan una pequeña parte de la sociedad,  las instituciones están pobladas de profesionales liberales (abogados y médicos principalmente), funcionarios/as (sector de la docencia principalmente), y empresarios. Es muy raro ver en una institución como cargo electo a un agricultor/a defendiendo las políticas agrarias, un camarero/a defendiendo las políticas turísticas, una joven sin vivienda y sin empleo defendiendo medidas de emancipación, un inmigrante defendiendo  políticas de integración, una persona con discapacidad diseñando una ciudad accesible o un pibe de barrio pidiendo la misma atención que la zona centro.

Esta poquísima representación que tienen los sectores más bajos en la política institucional y en los partidos políticos, ayudado por el poco acceso que tienen a los grandes medios de comunicación, hace que temas de vital importancia para mejorar su calidad de vida pasen totalmente desapercibidos. El gran escándalo en este país y en Canarias debieran ser los recortes en el sistema público de Servicios Sociales. Pero como los que lo sufren no están en los salones de plenos, ni en las sesiones del congreso, ni en los medios de comunicación, ni la mayoría tienen perfil en las redes sociales, ni tampoco les llega mucha información, pues pasan casi que por alto.  

En 2012 el Gobierno de Canarias recortó un 50% (si leen bien, un 50%) las asignaciones a los ayuntamientos del Plan Concertado de Servicios Sociales que es la herramienta para trabajar con los más desfavorecidos en los ayuntamientos. Ese mismo año, la ministra Ana Mato redujo su aportación al ayuntamiento del Puerto de la Cruz para Servicios Sociales en más de un 50%. Es decir, el sector más desfavorecido de la sociedad, el más afectado por la crisis es al que más le han recortado con más de un 50%. ¿Qué hubiera pasado si el Estado recorta más de un 50% en Sanidad y en Educación (servicios que utilizan también los sectores más pudientes y la clase media)? Pues probablemente hubiera sido portada en todos los medios y la gente hubiera salido a la calle y las mareas verdes y rojas se hubiera hecho todavía más multitudinaria. (algo que celebraría enormemente)

También, en estos días leo que el Gobierno de Canarias se ha quedado sin fondos para pagar la Prestación Canaria de Inserción (PCI) que es la ayuda básica para aquellas familias que no estén cobrando nada. La noticia apenas ha transcendido en los medios ni tendrá consecuencias políticas ya que los que la sufren (familias en exclusión social) no están muy cohesionados ni organizados para dar una respuesta. Tampoco en las instituciones, salvo excepciones, tienen altavoces que lleve su voz indignada donde se toman las decisiones. Mientras a los que no tienen casi nada, los desvalijan y lo dejan absolutamente sin nada, en la opinión pública mayoritaria lo que preocupa es si hay que eliminar o no el Senado, que si a Pepe Blanco se le prejuzgó, etc. 

Por todo ello, creo que es importante que asumamos todas las organizaciones de izquierdas (en IU se han hecho avances enormes) el lema de “que el miedo cambie de bando” y que los que empiecen a sentir miedo por la crisis sean los poderosos, los millonarios. Para ello es necesario una apertura de los partidos a los sectores más desfavorecidos ya que sin ellos no hay procesos fuertes de transformación social (la participación de estos sectores en la PAH es un ejemplo de la fuerza que coge el movimiento si cuenta con ellos).

El filósofo Séneca en uno de sus escritos (Sobre la Clemencia, 55 d.C) reflexionaba sobre la conveniencia de vestir de manera diferente a los esclavos. Dijo que no sería positivo pues si los esclavos se vestían de manera diferente podrían ver los muchos que eran y contar a los pocos poderosos y eso era una amenaza. Sirvan estas líneas y esta reflexión para llamar a perder el miedo. Somos muchos más. Si nos vistieran de manera distinta seguro que los contábamos y se nos quitaba el miedo. 

jueves, 20 de junio de 2013

Crónica Triatlón de El Médano


Cuenta el historiador Suetonio, aunque también lo atribuyen a la leyenda, que los delincuentes o gladiadores en la antigua Roma, antes  de morir en combate se dirigían al emperador y le decían: «Ave, Caesar, morituri te salutant» (Salve, Cesar, los que van a morir te saludan). En algunas ocasiones, el emperador les respondía «Aut non» (O no).



Salvando las distancias, el domingo 16 de junio antes de comenzar el triatlón en El Médano debía tener sensaciones parecidas a las de esos gladiadores romanos cuando se dirigían a su emperador.  Pero reconozco que mi desenlace fue mejor. Pero previo a ese final pasaron muchas cosas. Veamos.
Aunque la competición es individual, el triatlón es producto de un esfuerzo o apoyo colectivo. Para poder estar en la salida a las 09.00 de la mañana, tuve que tener a una persona que me prestara la bici, otra que me facilitara gafas y saliera a entrenar conmigo la bicicleta, a otra que me prestara su piso en el lugar de la prueba, otra que hiciera conmigo las transiciones aunque no participara, otras que me mandaran mensajes el día antes diciéndote que puedes, otras que madrugaron para ver la prueba y no pararon de animarte y otras cuatro que estuvieron conmigo la noche anterior y el día de la prueba y que, al margen de volverlos locos con preguntas, me enseñaron una cosa maravillosa: una prueba de triatlón no es sólo deporte. Son también unas cañas y una pizza la noche previa en La California, unas risas, un helado, un paseo y aunque no pudiera quedarme, unos montaditos después de la carrera (Gracias cracks). 

El día de la prueba comenzó temprano y  a  las 06.30 ya estábamos en pié: desayuno habitual aunque un poco más copioso y preparación de la equipación y bicicleta. Vamos de camino a la inscripción y aparece una nueva Ley de Murphy debido a los nervios y quizá, la mala suerte: “las ganas de ir al baño son directamente proporcionales a la distancia que te alejas de la zona de donde te hospedaste. A mayor distancia, mayores ganas” A pesar del inconveniente, seguimos adelante. Buena organización durante la inscripción y a las 09.00, después de fotos y estiramientos de rigor, preparados para la salida.

A pesar de los agobios de las primeras bollas, me encuentro cómodo en la natación. Son dos vueltas de 750 metros y el mar no está muy malo y el viento no pega excesivamente. Termino en menos de 30 minutos y me voy, un poco mareado, a por la bici. Transición un poco lenta y 40 kilómetros por delante. En la primera vuelta conseguí engancharme a un grupo aunque pronto me dejaron descolgado teniendo que hacer todo el final en solitario. Ya en la segunda vuelta volví a coger un buen grupo, colaborador, y que hubiera sacado los colores al economista Adan Smith y su teoría del interés personal. En 1 hora 20 minutos estoy en boxes y me preparo (algo de barra energética e isotónica) para la carrera. 

Por causas totalmente inexplicables (la ciencia tiene mucho trabajo en estudiar este fenómeno) las piernas me responden y puedo marcar un ritmo aceptable en la carrera (poco menos de 5 minutos el km que para mí, y después del palizón de la bici, es ir a velocidad de vértigo). La tercera vuelta (eran 3 de 3,33 km) se hace un poco larga. Es en ese momento en el que totalmente convencido me juro de que no vuelvo a competir jamás, que no hay necesidad, que podría estar tranquilo en mi casa y demás cosas que se suelen pensar cuando empiezas a pasar el umbral del sufrimiento sano.  Pero no hay sol, ni viento, ni distancia que pueda con unas personas que te apoyen desde fuera, (joder cuanto ayuda un aplauso, un “vamos que ya te queda menos”, etc.,) y  consigo, 2 horas 39 minutos después, encarar la meta.  

Decía Benedetti, hablando de las contradicciones, que en algunos casos el conjunto de desarmonías en un cuerpo produce algo mejor que la belleza. Pensando en esa frase y  las contradicciones me di cuenta que a veces un conjunto de sufrimientos (natación, bici y carrera) también dan lugar a la felicidad. 


Gracias a todos/as los que apoyaron, animaron, me aguantaron semanas previas, etc. Les d
ebo una.

lunes, 4 de marzo de 2013

4 lugares del mundo que visitaría sólo con leer el libro. *




Nueva York.
Si lees Historias de Nueva York de Enric González (RBA Editores), al margen de disfrutar de una de las lecturas más amenas que recuerde, probablemente te entren ganas casi incontrolables de visitar la Gran Manzana. Comienza la lectura diciendo que cuando en Nueva York son las 12.00 de la mañana, en Europa son las 08:00 pero de diez años antes. Con un inicio tan sugerente, ¿cómo no seguir leyendo? Pero ojo, no te vas a encontrar aquí una guía al uso. No encontrarás los mejores sitios o más baratos para hospedarse, como moverte en transporte público, las mejores atracciones turísticas etc. Son las experiencias del autor cuando estuvo trabajando de corresponsal para El País y, como él mismo dice, la mayoría de conocimientos son “perfectamente innecesarios”.  Aquí sabrás cosas mucho más triviales e importantes (así de contradictorio es): sabrás porqué en Nueva York debes ser un tipo con suerte, donde toca Woody Allen todos los lunes el clarinete, donde se come la mejor carne (pedirla muy hecha es motivo suficiente para que te echen del restaurante), donde tomó el poeta Dylan Thomas su último whysky o el porqué la pasión de los neoyorkinos por los rascacielos.
El autor dice que a los turistas se les reconoce en Nueva York porque van con la boca abierta. A los lectores del libro quizá le pase lo mismo.

Barcelona


Si tienes las vacaciones planificadas y pagadas no leas Victus de Albert Sánchez Piñol. Perderás el dinero ya que probablemente cambiarás y te querrás ir a Barcelona.  Descripción muy pormenorizada del asedio a la ciudad catalana por parte de las tropas borbónicas y francesas en 1713-1714 y que puso fin a la guerra de sucesión española. En esta novela, ya era hora, los protagonistas no son los reyes, duques, gobernadores, etc. El protagonismo es para los hombres y mujeres de a pie que dejaron sus comodidades para defender sus casas y sus derechos adquiridos sin más formación y material que sus ganas por mantener sus libertades. Resistieron más de un año bajo el mando del inmenso, valiente, bueno y solidario general Villarroel.
Si en cambio has estado en Barcelona, no pasa nada. Después de leer la novela la verás con otros ojos. La ciudadela, el puerto, sus gentes, etc., tendrán otra dimensión después de haber disfrutado Victus.
Para terminar, sólo te pido una cosa. Después de visitar sus principales atracciones (Sagrada Familia, La Pedrera, Ramblas, La Boquería, etc., ) y en honor a la novela y al magnífico general, visita, la Calle Villarroel. Se lo merece.

Argentina

Se dice que el fútbol es una extensión exagerada de la vida. Nada lo refleja mejor que el magnífico cuento El Viejo Casale (también llamado 19 de septiembre de 1971) de Roberto Fontanarrosa, el gran autor argentino capaz de unir la cultura con el fútbol, dos conceptos que por aquí nunca han ido de la mano.
El cuento narra el derbi de los dos equipos de Rosario (Newells Old Boys y Rosario Central) que se disputaban en Buenos Aires. El Viejo Casale, hincha de Rosario, nunca había visto perder a su equipo pero esta vez no podía asistir al partido por problemas del corazón. Era un mal presagio para los hinchas de Rosario. Tenían que evitar ese mal fario y se las ingeniaron, con modos en principio poco loables, para que pudiera asistir.
Si quieren entender esa pasión que tienen los argentinos en todo lo que hacen, ese amor y lealtad por unos colores, ese entusiasmo por los deportes populares, por la literatura, etc., no se vayan a las enciclopedias ni a estudios sociológicos. Lean este cuento. Seguro que le entran ganas de vivirlo.

Sudáfrica


En uno de sus últimos cumpleaños, ante la lluvia de elogios sobre sus logros conseguidos en igualdad, lucha contra la pobreza, etc.,  por parte de de todos los invitados, Nelson Mandela se levantó y mirándolos fijamente les dijo: Ahora les toca a ustedes.
La novela que mejor refleja la grandeza de esta persona es El Factor Humano de John Carlín (habitual columnista en El País) y narra como un partido de rugby (la final entre Sudáfrica y Nueva Zelanda en 1995) sirvió para reconciliar y cerrar la herida cultural y racial existente en el país africano.  
Si te fascina la figura de Mandela, su lucha por la igualdad, su capacidad para la reconciliación, etc., no dejes de leer esta novela y tampoco de visitar el país africano. Museos (su antigua casa en Johannesburgo), estatuas, leyendas, etc., hacen mantener en el tiempo para que no se olvide su obra por la igualdad social.  Pero no nos confundamos, la mejor manera de defender su legado  no es únicamente visitando estos lugares sino luchando por un mundo más justo. ¿Nos atrevemos?
 Como mínimo,  empecemos por la novela.


 *Este artículo fue elaborado para el blog viajero www.lagavetavoladora.com

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El 21 diciembre de 2012 y la política municipal.




Maldito Puerto, cuanto te amo"
La escatología  se define como el  conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba (DRAE). Según algunas corrientes escatológicas al año en curso se le conoce como el Fenómeno de 2012 y sostienen que el 21 de diciembre de 2012 será el fin del mundo. Se basan, según parece, en que ese día también termina uno de los calendarios maya, concretamente el que tiene 5.125 años. 
Hagamos un enorme ejercicio de imaginación y supongamos que es cierto y que el 21 se acaba todo. Pues bueno, aprovechando que esto ocurrirá el viernes y que todo el mundo estará liado con sus cosas, sus despedidas, etc.,  y no se va a detener a reprocharme o echarme bronca, voy a hacer un pequeño resumen de este año y medio como concejal. Si el 21 el mundo no se para el mundo y esto sigue girando  espero que no me lo tengas en cuenta.  Fue casi en defensa propia. 

De manera general, los intereses partidistas son los que más pesan en la toma de decisiones y la gente casi que encantada pues no castiga luego estos comportamientos en las urnas sino que normalmente los premia. Olvídense de discursos del tipo “esto hay que sacarlo entre todos/as, hay cuestiones del municipio en las que estamos de acuerdo, los intereses generales deben ser lo primero, hay 10 obras que no importa el color político y hay que sacar adelante, etc.” No es un mal endémico del Puerto de la Cruz, el gobierno insular, autonómico o estatal también apoyarán más o menos al  municipio según, no las necesidades, sino la coincidencia de siglas.  

Si en un debate alguien te puede hundirte en el barro, lo hará. Olvídense de debates para acercar posturas, para confrontar puntos de vistas para llegar a lugares de encuentro, etc., eso solo búscalo en los libros de magnagement. En la política, y en la municipal del Puerto especialmente, los debates sólo están orientados a tratar de hundir a tu adversario y dejarlo en evidencia. Cuanto más abajo, mejor. Si hay que sacar cosas del pasado o descalificar sin entrar en el argumento del debate, no pasa nada. La causa merece la pena.  Se trata siempre de ganarlos. 

Pero no ha sido todo negativo. Una pena que esto se acabe pues la política también te da la oportunidad de cambiar las cosas y ver o percibir esos cambios (para eso es lo que se entra en política. ¿no?).  También te da la oportunidad de conocer o llegar a gente que se está dejando la vida para intentar cambiar las cosas y aspirar a una sociedad más justa. Gentes que se desviven por su asociación cultural, por su ONG y su labor, por su equipo deportivo, por su barrio, por sus trabajadores, por su sector comercial, etc. Esa gente es con la que hay que juntarse para ir sumando voluntades y manos para cambiar el Puerto. Echarles una mano es lo que te da gasolina para seguir trabajando por este municipio. 

Pensando en esta gente y la fuerza que tiene, me llega la certeza de que esto no se acaba este viernes y que seguiremos adelante. Aunque con las enormes dificultades que se presentarán en 2013, estoy seguro que remontaremos el vuelo con este grupo de gente con ganas todavía de cambiar las cosas, que resiste, que no lo da todo  por perdido y que, como diría Mercedes Sosa, “vienen a ofrecer su corazón” ¿Existirá un aval más grande?

sábado, 27 de octubre de 2012

El Everest y la huelga general del 14 N.


El  Everest en Nepal  es la montaña más alta del mundo (8.848 metros).  Aunque ya coronada por más de 3.000 personas, llegar a la cima sigue siendo el gran reto para todas las personas que se dedican al montañismo.


               En un concierto Ismael Serrano contó (no sabemos si es real, si es leyenda o si es un invento para inspirar a artículos de opinión como este) que hace unos años una expedición japonesa partió para coronar El Everest. Acompañados por los sherpas (pobladores del Himalaya que guían en la subida a la cima)  se encontraron, a más de 8.000 metros,  a dos alpinistas moribundos.  Pasaron de largo sin prestarle ayuda ya que las condiciones meteorológicas eran durísimas. Fallecieron. Los sherpas nepalíes no podían entender como no habían auxiliado a los dos alpinistas y  contaron lo que vieron cuando llegaron al campamento base.

                La actitud insolidaria de la expedición japonesa armó mucho revuelo. El jefe de la expedición tuvo que dar explicaciones. Dijo de manera tajante que “a 8.000 metros de altura no se puede tener moral” Que la historia sea cierta o no, es lo de menos.  Lo que me preocupa es que nuestros gobernantes/dirigentes toman decisiones y actúan como si estuvieran a 8.000 metros de altura. Veamos algunos ejemplos. 

Los bancos, que reciben ayudas públicas, no les tiembla el pulso para pedir la ejecución de un desahucio y dejar a familias sin recursos en la calle; el gobierno ni pestañea cuando  compra material de Defensa y cierra plantas de hospitales, quirófanos, colegios, etc.; el presidente de la CEOE en Tenerife dice que hay que despedir a más de 5.000 empleados públicos,  la troika propone jornada laborales de 13 horas y  6 días semanales, etc.

          Los trabajadores, las pensionistas, los pibes de barrio, las estudiantes, los desempleados, en definitiva, los que vivimos a pie de calle somos los que sufrimos las consecuencias de las decisiones que se toman a 8.000 metros de altura.  Somos nosotros y nosotras las víctimas de su insensibilidad y su falta de moral.  Por ello es necesario, no subir nosotros a donde no hay moral, sino bajarlos a ellos a la realidad para que  tomen decisiones, tal como siempre lo hemos hecho nosotros,  preocupándose, por el trabajador, por la pensionista, por el pibe de barrio, por la estudiante o por la desempleada.

           Una buena oportunidad para bajarlos es la huelga general del 14 de noviembre. Si ese día nos juntamos los trabajadores, las pensionistas, los pibes de barrio, las estudiantes, los desempleados, en definitiva, los que vivimos a pie de calle, seguro nos oirán desde allá arriba y sabemos de sobra, la historia lo ha demostrado, que todos los gigantes tienen los pies de barro. ¿Nos animamos?