miércoles, 19 de diciembre de 2012

El 21 diciembre de 2012 y la política municipal.




Maldito Puerto, cuanto te amo"
La escatología  se define como el  conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba (DRAE). Según algunas corrientes escatológicas al año en curso se le conoce como el Fenómeno de 2012 y sostienen que el 21 de diciembre de 2012 será el fin del mundo. Se basan, según parece, en que ese día también termina uno de los calendarios maya, concretamente el que tiene 5.125 años. 
Hagamos un enorme ejercicio de imaginación y supongamos que es cierto y que el 21 se acaba todo. Pues bueno, aprovechando que esto ocurrirá el viernes y que todo el mundo estará liado con sus cosas, sus despedidas, etc.,  y no se va a detener a reprocharme o echarme bronca, voy a hacer un pequeño resumen de este año y medio como concejal. Si el 21 el mundo no se para el mundo y esto sigue girando  espero que no me lo tengas en cuenta.  Fue casi en defensa propia. 

De manera general, los intereses partidistas son los que más pesan en la toma de decisiones y la gente casi que encantada pues no castiga luego estos comportamientos en las urnas sino que normalmente los premia. Olvídense de discursos del tipo “esto hay que sacarlo entre todos/as, hay cuestiones del municipio en las que estamos de acuerdo, los intereses generales deben ser lo primero, hay 10 obras que no importa el color político y hay que sacar adelante, etc.” No es un mal endémico del Puerto de la Cruz, el gobierno insular, autonómico o estatal también apoyarán más o menos al  municipio según, no las necesidades, sino la coincidencia de siglas.  

Si en un debate alguien te puede hundirte en el barro, lo hará. Olvídense de debates para acercar posturas, para confrontar puntos de vistas para llegar a lugares de encuentro, etc., eso solo búscalo en los libros de magnagement. En la política, y en la municipal del Puerto especialmente, los debates sólo están orientados a tratar de hundir a tu adversario y dejarlo en evidencia. Cuanto más abajo, mejor. Si hay que sacar cosas del pasado o descalificar sin entrar en el argumento del debate, no pasa nada. La causa merece la pena.  Se trata siempre de ganarlos. 

Pero no ha sido todo negativo. Una pena que esto se acabe pues la política también te da la oportunidad de cambiar las cosas y ver o percibir esos cambios (para eso es lo que se entra en política. ¿no?).  También te da la oportunidad de conocer o llegar a gente que se está dejando la vida para intentar cambiar las cosas y aspirar a una sociedad más justa. Gentes que se desviven por su asociación cultural, por su ONG y su labor, por su equipo deportivo, por su barrio, por sus trabajadores, por su sector comercial, etc. Esa gente es con la que hay que juntarse para ir sumando voluntades y manos para cambiar el Puerto. Echarles una mano es lo que te da gasolina para seguir trabajando por este municipio. 

Pensando en esta gente y la fuerza que tiene, me llega la certeza de que esto no se acaba este viernes y que seguiremos adelante. Aunque con las enormes dificultades que se presentarán en 2013, estoy seguro que remontaremos el vuelo con este grupo de gente con ganas todavía de cambiar las cosas, que resiste, que no lo da todo  por perdido y que, como diría Mercedes Sosa, “vienen a ofrecer su corazón” ¿Existirá un aval más grande?