Los patos
¿Por qué los patos vuelan en V? El primero que levanta
vuelo abre camino al segundo, que despeja el aire al tercero, y la energía del
tercero alza al cuarto, que ayuda al quinto, y el impulso del quinto empuja al
sexto, y así, prestándose fuerza en el vuelo compartido, van los muchos patos
subiendo y navegando, juntos, en el alto cielo.
Cuando se cansa el pato que hace punta, baja a la cola de la bandada y deja su lugar a otro pato. Todos se van turnando, atrás y adelante, y ninguno se cree superpato por volar adelante, ni subpato por marchar atrás.
Y cuando algún pato, exhausto, se queda en el camino, dos patos se salen del grupo y lo acompañan y esperan, hasta que se recupera o cae.
Juan Díaz Bordenave no es patólogo, pero en su larga vida ha visto mucho vuelo. El sigue creyendo, contra toda evidencia, que los patos unidos jamás serán vencidos.
Cuando se cansa el pato que hace punta, baja a la cola de la bandada y deja su lugar a otro pato. Todos se van turnando, atrás y adelante, y ninguno se cree superpato por volar adelante, ni subpato por marchar atrás.
Y cuando algún pato, exhausto, se queda en el camino, dos patos se salen del grupo y lo acompañan y esperan, hasta que se recupera o cae.
Juan Díaz Bordenave no es patólogo, pero en su larga vida ha visto mucho vuelo. El sigue creyendo, contra toda evidencia, que los patos unidos jamás serán vencidos.
Eduardo Galeano
La K21 de Anaga no comienza
cuando el speaker pone la última
canción, empieza la cuenta atrás y el cronómetro se pone a cero para empezar a
contar. No. Empieza mucho antes. Empieza con una pregunta a algún amigo o compañero de
equipo “¿qué, nos animamos para Anaga?” aunque el inicio oficial es cuanto pones los
números de la tarjeta en el servidor de internet y le das a click. Ahí
comienza. Ahí tu amigo o compañero de
equipo (en mi caso coincide) que se animó se convierte en tu cómplice, en tu
resuelve dudas, en tu apoyo, etc. Gracias Aarón.
El domingo comienza muy temprano,
sonando el despertador a las 06.45. Yogur natural + cereales + fruta + sándwich
(bastante copioso pero quedan 2 horas y media para la prueba) y rumbo a La
Laguna. El tiempo está bueno. Entregamos las maletas y aparecen las ganas de ir
al baño (que te entren en tu casa es materialmente imposible). Se soluciona.
Comienza la carrera y no hace tanto
frio. Eso sí. Nos dicen que el terreno está muy mal por las últimas lluvias. Nuestra
insensatez (es para hacérnoslo mirar) hace que vayamos sin conocer el recorrido
y nos encontramos nada más salir con una subida enorme. Sobrevivimos con tiempo
para alguna risa por los resbalones y para algún asombro con el paisaje. Bajada
peligrosa y llegamos al asfalto. Nueva subida enorme (gente la hacía en zigzag)
y rumbo a Zapata que está el primer avituallamiento (7,1 km). Algo de
isotónica, recargamos agua y seguimos.
Tocan 7 kilómetros relativamente
llanos. Lo más bonito de la carrera. Qué gozada de paisajes y de aire. Llegamos
al segundo avituallamiento en Cruz del Carmen (14.4 km.) y algo de frutos secos
y ya para abajo. O eso pensaba. Después de una bajada enorme (iluso de mi
pensaba que sería así hasta el final) nos llega un repecho gigante en los
últimos kilómetros. Las piernas ya van justas y se hace duro. Te viene a la
mente el “qué necesidad tengo yo de esto” o “quién me mandó a mí a meterme aquí”
pero tiras “pa adelante” y como ayuda tener al amigo y compañero al lado.
Lo peor pasó. Solo dos kilómetros
de bajada y a la meta. La cara se te ilumina cuando ves a gente del barrió que
madrugó, que nos vió salir, que se tragó 2 horas y 40 minutos con el frio de La
Laguna para vernos llegar y eso no tiene precio. Le dedicamos la mejor de las
sonrisas y sirvan estas líneas como mayor agradecimiento.
Decía Punset que la felicidad
consiste en la ausencia de miedos. Se equivocaba. La felicidad consiste en
llegar a metaLa felicidad debe ser lo más parecido a eso.
de manos con el tipo con el que te has partido el culo (quizá
exagero un poco. Tampoco se entrenó tanto jeje) durante las últimas semanas.La felicidad debe ser lo más parecido a eso.